Recuerdos de infancia
Nuestra infancia transcurrió jugando en la Costica,
alrededor de la Ramalla. Disfrutábamos, como los niños que éramos,
construyendo presas cuando llovía e imaginábamos que eran molinos a los que
llegaban carros cargados de trigo para moler. Vivíamos con emoción las carreras
de latos que organizábamos, compitiendo siempre por ver
cuál llegaba más lejos, o cuando nos mandaban pelar la hoja de los negrillos
para alimentar a los marranos.
Pero hay algo que nunca olvidaré: cuando me subiste a
la peña de las Hacicas y una vez arriba, ponías como condición
que te dijera que «te quería» para ayudarme a bajar, porque el miedo me tenía
completamente atenazado. El tío Paco, que pasaba por allí, estuvo varios años
recordándome aquel soniquete: «¿Me quieres?». «¡No!». «Pues no te bajo».
Casi sesenta años después, en lo alto de esa peña han
crecido dos carrascos como símbolo de nuestra niñez. Para mí, esa es —y siempre
será— la peña del «me quieres».
----------------------------------------------------
----------------------------------------------------

No hay comentarios:
Publicar un comentario