sábado, 2 de enero de 2016

Recuerdos de infancia


Nuestra infancia transcurrió jugando en la Costica, alrededor de la Ramalla. Disfrutábamos, como los niños que éramos, construyendo presas cuando llovía e imaginábamos que eran molinos a los que llegaban carros cargados de trigo para moler. Vivíamos con emoción las carreras de latos que organizábamos, compitiendo siempre por ver cuál llegaba más lejos, o cuando nos mandaban pelar la hoja de los negrillos para alimentar a los marranos.

Pero hay algo que nunca olvidaré: cuando me subiste a la peña de las Hacicas y una vez arriba, ponías como condición que te dijera que «te quería» para ayudarme a bajar, porque el miedo me tenía completamente atenazado. El tío Paco, que pasaba por allí, estuvo varios años recordándome aquel soniquete: «¿Me quieres?». «¡No!». «Pues no te bajo».

Casi sesenta años después, en lo alto de esa peña han crecido dos carrascos como símbolo de nuestra niñez. Para mí, esa es —y siempre será— la peña del «me quieres».


----------------------------------------------------
----------------------------------------------------



No hay comentarios:

Publicar un comentario